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V 3/03/2017

De penes, vulvas y orejas

Cuenta El Español, que un sexólogo, presidente de la asociación Chrysallis Euskal Herria, un tal Aingeru Mayor, dice que hubiera bastado que el colectivo ultracatólico HazteOír hubiera añadido la frase “en la mayoría de los casos” al lema pintado en su polémico autobús para estar de acuerdo con ellos. Esa aclaración “hubiera convertido la frase en una certeza que nadie niega: que, habitualmente, los niños varones tienen pene y las niñas, vulva”. O sea que el pecado mortal que han cometido los del inaceptable, homófobo y transexófobo autobús ha sido no aclarar la generalización. Y por si fuera poco una juez inmoviliza el autobús y le prohibe circular. Es difícil de creer, pero esto está sucediendo. Por cierto, encontrarán el calificativo “ultracatólico” en el 100% de las informaciones críticas con este grupo, aunque ellos no mencionan la palabra católico en ningún punto de su presentación ni en sus valores. Sería bueno que alguien aclarase qué significa.

El gallinero de las redes sociales cararea estos días sin cesar, con los tradicionales memes y frases ingeniosas, siempre buscando quién es el más provocador y moderno, quién atrae más la atención, o quién retuerce más el sentido, en los que se machaca a Hazteoír tildándoles, aparte de ultracatólicos (que por lo visto debe de ser muy malo, por lo de ultra) de retrógrados, neandertales, y gente, en general, digna de ser expulsada de la sociedad o silenciada.

Si mañana pongo una pegatina en mi coche que diga que todos los seres humanos tienen dos orejas, es posible que alguien que conoce a alguien o que tiene una sola oreja, o tres, me acuse de fascista o ultra-lo-que-sea, por haber herido profundamente los sentimientos del desorejado.

Algunos jueces se meten en camisas de once varas interpretando con mucho papel de fumar algunas normas, pero sólo en ocasiones, con criterio cambiante. El respeto y la defensa de la dignidad se defienden según sople el viento de las ideologías. Así, la Gala de Drag Queen de Las Palmas puede reírse del sentimiento religioso de millones de católicos sin que la Justicia ponga pega alguna, pero un autobús con una generalización un poco provocativa debe ser prohibido, no sea que un niño que se siente niña o viceversa vaya a escuchar que le llaman por un género que no le cuadre.

Y luego hay gente que insiste en que la Justicia es igual para todos.

Entonces, porque haya un grupo de personas que no se sienten cómodos con su género, ¿debemos cambiar la definición del género? ¿Alguien puede aclarar legalmente qué es un niño o una niña, por favor? Estoy desorientado. ¿Nos hemos olvidado del concepto de “excepción a la norma”? La Real Academia no ha variado el significado de masculino y femenino, que yo sepa. ¿Estas cuestiones legales van a depender del sentimiento de un niño, de lo que opine un sexólogo, o de los casos anómalos que se vayan conociendo? Entiéndame, con anómalos me refiero a infrecuentes.

Quizá salga alguien diciendo que se siente planta y que no aceptará jamás que lo llamen persona, porque su sentir es de planta, y exija cambios legales. Los animalistas de Ser Vegan es Fácil están proponiendo que no se pueda decir ya “mira que eres burro” porque sería una ofensa a los animales. Sí, sí. Que hay gente que se dedica a estos temas y hasta se atreve a proponerlos. Mientras, en el mundo siguen existiendo problemas de verdad.

No, no soy un retrógado. Entiendo que haya transexuales. Es un hecho. Ni HazteOír ni nadie con dos dedos de frente quiere atacar o molestar a los transexuales. Lo que no entiendo ni acepto es que se restrinja o prohiba el debate y la libertad de expresión sobre este tema, ni que se imponga una cierta visión que se da de cachetes con los más elementales hechos naturales, entre los que siempre hay excepciones. Si tan respetuosos son con la excepciones, ¿a qué están esperando para investigar las enfermedades raras? Eso sí son problemas serios, de vida o muerte, de grave discapacidad. Esas son las cosas que merecen defenderse.

Me parece equivocado el objetivo del autobús de HazteOír. No creo que sea constructivo ni que transmita ningún amor ni consideración hacia los transexuales. El tema de fondo que sí importa es la imposición de la perspectiva LGTB (o de cualquier otra) en la educación. Una cosa es respetar la diferencia o evitar la discriminación, y otra muy distinta permitir que una minoría decida las costumbres o la visión del mundo del resto, sobre todo cuando no le respaldan los más elementales hechos de la naturaleza.


Actualización de 6/3/2017
La Asociación Americana de Psicología y la de Pediatras Americanos afirman que la disforia de género es un desorden y que más del 88% de las niñas con este problema terminan aceptando su sexo biológico después de la pubertad.

Actualización de 22/3/2017
Vídeo ejemplo de manipulación de niños para la difusión de la ideología de género y para la distorsión del desorden de disforia de género.


El Blog de Juan Presa