Otras entradas

Blog

J 20/07/2017

Diálogo suena bien

Pedrito Sánchez El Repetidor ya ha entrado en un nuevo Acto de su tragedia. Hace días, en su entrevista con el presidente del Gobierno sobre el ataque secesionista catalán, le recordó a Mariano Rajoy que “hay tiempo para una negociación con Cataluña hasta el 1 de octubre” y ahora, en este nuevo papel más de estadista, se reúne con el PNV para abordar una reforma constitucional que los contente (como si eso fuera posible).

Me imagino que si quiere negociar con los independentistas es por alguna de estas hipótesis:

  • Cree que la situación en Cataluña es injusta y le da crédito a la idea de que Espanya ens roba. Es decir, que el problema catalán tiene que ver con problemas cotidianos y reales, con las condiciones de vida y derechos de los ciudadanos residentes en esa comunidad autónoma, y no con una versión torticera y manipulada.
  • Cree que los catalanes tienen derecho a cosas que no tienen ya o que tienen menos que el resto de los españoles.
  • Cree que los independentistas accederán a seguir siendo españoles si aparece la palabra “federal”.
  • Va a ceder en algo la soberanía del pueblo español, sobre la que no tiene autoridad.
  • Da por válida la estrategia de incumplir la ley por parte de poderes públicos.
  • Está convencido de que los independentistas realmente quieren negociar, aunque los hechos lo desmienten.

 

Ninguna de estas hipótesis es muy alentadora del talento de Pedro Sánchez como político que pretende ser ético y estar al frente de un partido nacional.

Les confesaré alguna de mis teorías. Pienso que el actual sistema electoral han imposibilitado la eliminación de las desigualdades territoriales mediante un continuo chantaje a gobiernos centrales minoritarios y cuando ha habido mayorías absolutas nadie ha estado interesado en abordar este debate. En esto sí haría falta una reforma de la Constitución. Las ventajas vascas, navarras y catalanas, o bien se generalizan para el resto, o bien se suprimen.

Pienso que el gobierno central ha descuidado el control educativo para evitar manipulaciones ideológicas y, como consecuencia, el problema del sentimiento nacionalista no ha hecho más que empeorar desde la Transición, tanto con gobiernos del PP como del PSOE. Fue un absoluto fracaso dejar en manos de las comunidades con mayoría nacionalista las transferencias de educación. La educación es un tema de Estado, no regional.

Así las cosas, desconozco de qué quieren negociar: ¿sobre el incumplimiento de cuestiones básicas de la Constitución? Porque incluso aunque se legalizara la consulta, la pregunta en sí es contraria a la Ley, mucho más su consecuencia. Los ciudadanos de Cataluña no tienen derecho a decidir sobre la soberanía de un territorio que pertenece a un país, España. Punto y final. La única manera de cambiar eso es convencer a los representantes del pueblo español de que modifiquen la Constitución, que luego tendría que ser ratificada en referendum nacional, convencer a la comunidad internacional de que acepte sus posiciones separatistas y presione al gobierno español o consiga una declaración de Naciones Unidas (cosa en la que han fracasado estrepitosamente), lograr un seguimiento masivo y total de la desobediencia civil en Cataluña, o empuñar las armas en una guerra de independencia (lo sé, es una opción surrealista). En todos los casos quedarían fuera de la UE y aislados internacionalmente.

Si tan sólo nos explicara Pedro Sánchez qué quiere negociar con quienes han afirmado que no pararán hasta conseguir la independencia. Me pica la curiosidad. A no ser que se trate de otra campaña de marketing político con palabras clave como diálogo, biensonantes y populares. Voto por esta última.


El Blog de Juan Presa