Otras entradas

Blog

M 1/08/2017

La deriva inevitable de Google

Lo preví hace un par de años y cada vez estoy más convencido. Google morirá de éxito. El ámbito del buscador cada vez es más invasivo. No hay casi nada en comercio electrónico o en web que no tenga que pasar inevitablemente por Google, por lo que quiere Google, por lo que le parece bien a Google y por lo que permite Google, ya que insiste en decidir por nosotros lo que es relevante para nosotros mismos. ¿Alguien ha visto que nos pidan opinión acerca de la calidad de los resultados de búsqueda? Si tan importante es el usuario, ¿por qué nunca nos preguntan la opinión? Acabará por fagocitar la red Internet en su totalidad si seguimos haciendo reverencias al Sr. Alphabet. Nadie quiere perderse su trozo de pastel en el comercio electrónico, así que todos asumen que Google es la Red y la Red es Google. Si no sales en Google, no existes. Así de fuerte.

Perdonen, pero yo sigo encontrándome grandes cantidades de porquería en los resultados de búsqueda. Al superbuscador se la siguen colando, si lo que busca es relevancia.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo una empresa puede adueñarse de Internet de esta manera? Lo escribí en Por un puñado de esfuerzos: gracias a nuestra inestimable colaboración, por ahorrarnos unos pocos esfuerzos, y por la increíble visión de negocio del buscador. Nos ofrecieron un montón de servicios “gratuitos” y los acogimos con alegría, creyendo ahorrarnos mucho dinero. Debieron aclararnos o debimos darnos cuenta de que gratuito no significa sólo que no nos pidan dinero a cambio, sino que nuestra privacidad y datos, nuestra vida entera analizada digitalmente, es mucho más valiosa que nuestro dinero. Ahora no se conforman con meternos anuncios personalizados sino que ya saben lo que queremos antes de fabricarlo. Bueno, lo saben casi todo de nosotros, aunque nunca podrán saberlo todo.

Que no, que no quiero negar los buenos servicios de Google, ni su fantástico buscador, pero los excesos son muy peligrosos, y aquí estamos ante un monopolio casi absoluto apenas puesto en cuestión por alguna multita de la Unión Europea (calderilla).

¿Alguien cree que milagrosamente en este monstruo global los datos y su uso van a seguir las normas y la ética resistiendo la tentación de ganancias multimillonarias? ¿Es Google una isla de bondad y moralidad, un modelo de comportamiento, con objetivos benéficos? ¿Su interés es el general o ganar más y más?

La cuestión está clara. Pronto un tanto por ciento insoportable del comercio electrónico se hará a través de Google Shopping. Los eventos se anunciarán en Google Events, y no habrá oxígeno fuera de ese ecosistema. Ya es lamentable que el comercio de proximidad, el de toda la vida, esté con la soga al cuello por culpa de nombres como Amazon, que es un consorcio de robots. Es que ni siquiera las grandes empresas de comercio electrónico podrán funcionar si no es a través de Google.

Aún tardaremos en darnos cuenta, aún queda tiempo para que el monopolio explote, y no sé si para entonces tendremos capacidad de respuesta o nos quedarán alternativas. El pequeño comercio habrá tenido que reinventarse uniendo sus esfuerzos. Me imagino que de alguna manera volveremos a los buscadores temáticos, mucho más perfeccionados que aquel Yahoo de principios de los años dos mil. Volveremos ansiosos a la amable dependienta que nos trate como seres humanos. Tiempo al tiempo.


El Blog de Juan Presa