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S 15/04/2017

Patrioti(s)mo gibraltareño: el timo de la patria

No llevamos ni tres semanas desde la notificación oficial del Brexit y ya hemos asistido a las primeras escaladas verbales entre la Unión Europea y el Reino Unido, un hecho que demuestra lo fácil que es romper lo construido durante décadas, y que la Unión Europea es mucho más que un mercado o un club de países con normas absurdas: es una garantía de paz y cooperación en el escenario de las dos últimas guerras mundiales.

Una parte de la prensa ha hecho honor a su mala fama echando leña al fuego de los instintos patrióticos. The Sun abrió su fosa séptica, llamó a los españoles follaburros, y reprodujo expresiones vulgares de borracho de barra de bar ya usuales en este periódico. Como insulto no cumple su misión y ni siquiera tiene gracia pero hay que vender. Probablemente a algunos británicos les encante. ¿Y si por culpa de esas informaciones se promueve la división o el odio? Bastante le importa al Sr. Murdoch. Algunos hinchas del Leicester borrachos retaban este fin de semana a la policía en la plaza mayor de Madrid diciendo, entre las obscenidades de rigor, que Gibraltar es suyo. Como si el asunto tuviese alguna relación con el fútbol o destrozar mobiliario urbano. Lo digo para ilustrar por dónde caminan las mentes de los lectores de The Sun, que son millones en Reino Unido, y la pésima influencia del periodismo basura.

Aparte de esto, como paréntesis, estos días he tenido la desagradable experiencia de escuchar algunas comparecencias de Nigel Farage, lider del UKIP en el Parlamento Europeo y principal promotor del Brexit, y he sentido vergüenza ajena. La capacidad de ofender e insultar de este individuo no tiene límites.

Mucha gente sigue picando en estos anzuelos y llenan las redes de comentarios patrioteros. ¿No es hora ya de crecer como sociedades y como individuos?

Quítenles a los gibraltareños los beneficios fiscales y el patriotismo se esfumará al instante.

Algunos políticos conservadores británicos se permitieron el lujo de hablar de guerra, y de recordar el ya lejano episodio de Las Malvinas. Quitando la soberanía británica de ambos territorios ¿dónde está la similitud? Me parece grave que, aunque sean bravuconadas o discursos en clave interna, se atrevan a mentar la guerra en plena Europa del S. XXI. 

Gran Bretaña intenta sostener su menguante grandeza agarrada a su pasado colonial y lo defiende con uñas y dientes, escudándose en este caso en la voluntad de los gibraltareños. Ignoramos a qué voluntad se refieren, si a la de permanecer en la UE (cosa imposible tras el Brexit) o a la de ser ciudadanos británicos. No veo que sean compatibles.

Quítenles a los gibraltareños los beneficios fiscales o díganles que se tienen que ir a vivir a la campiña inglesa a papar lluvia, y el patriotismo se esfumará al instante. De hecho, los llanitos (empezando por sus presidentes) hacen uso de sus beneficios fiscales para comprar casas de lujo en Sotogrande y otras urbanizaciones por el estilo de territorio español. Son muy británicos para ahorrarse impuestos, pero muy españoles para disfrutar de Andalucía a lo grande. Es un patriotismo financiero. La continuidad de la colonia en Reino Unido dependerá de la factura que aquel país tenga que pagar por mantener el estatus colonial y las prebendas fiscales tras las negociaciones. Si es demasiado, veremos cómo el gobierno de Theresa May (o de quien esté al mando) “dejará” a Gibraltar encontrar su destino de forma autónoma y se retirará de la Roca. Y a los llanitos sólo les quedará la opción de integrarse en España con alguna figura jurídica que reconozca sus peculiaridades. El tiempo lo dirá.


El Blog de Juan Presa