PROYECTOS

Legado: video-biografías

El objetivo es recuperar la memoria de los mayores, nuestros ancianos, que poseen el valioso patrimonio de la experiencia. Aquello que se aprende viviendo, y no debería perderse en el olvido. La experiencia de nuestros mayores es una guía útil de la que podemos sacar nuestras propias conclusiones. 

También se trata de darle voz a los mayores, concederles la importancia que merecen, dedicarles tiempo. Algunos se sienten como una carga, poco escuchados o poco útiles. Si creamos espacios donde ellos puedan dejar su impronta y compartir su saber, estaremos haciendo un gran favor a la sociedad entera, a ellos la sensación de participar y de hacer valer su experiencia, y al resto recuperando una sabiduría valiosa.

Por eso creé LEGADO, para ofrecer ese servicio a cualquier persona, familia, grupo de amigos que desee hacer realidad un documento de estas características de manera más profesional.

Aparte de este servicio, dirijo un microespacio en Radio 5 Todo Noticias llamado "El legado de nuestros mayores", que intenta promocionar la tercera edad y la memoria viva de las personas mayores a través de la radio.

Pregoneros emocionales

Investigo el mundo de las emociones a través del MAT (Metamodelo de Análisis Transformacional), el paradigma de gestión emocional difundido por la Doctora Preciada Azancot y Arancha Merino. De su mano he recorrido un camino de transformación personal, y cada vez tengo más ganas de compartirlo con los demás y servir de ayuda. Creo que difícilmente puede uno hablar o aconsejar de emociones si antes no lo ha estudiado y aplicado en su propia vida durante unos años.

Dentro de las dinámicas de la vida humana, tanto sociales como individuales, las emociones juegan un papel crucial y sin embargo hasta hace relativamente poco tiempo, no las teníamos en cuenta. En el día a día, en lo práctico, estoy convencido de que aprender a gestionarlas es una ventaja, se convierte en un marco de referencia desde el que observarnos y responsabilizarnos de nuestros actos.

En mi opinión, una formación moral y espiritual es el remate perfecto para una vida plena y feliz, incluyendo en ella el sentido de la trascendencia. De hecho, estoy convencido de cuál es mi papel en este aspecto concreto: tender puentes entre lo que se ha dado en llamar la "autoayuda" y la fe, en mi caso la cristiana. No en vano la fe cristiana ha puesto las bases de muchos de los valores que rigen el modelo emocional sano. En todo caso, la gestión emocional es válida y útil para cualquier persona, creyente o no.

Mi gran amiga Nuria de Torres y yo hemos creado Pregoneros emocionales, un tándem divulgador y artístico desde el que "pregonar" la importancia de la inteligencia emocional, las herramientas que proponemos para gestionarlas y cómo adecuar ese manejo a cada tipología de personalidad.

Desde esa plataforma pretendemos aprovechar nuestra formación artística y actoral, el humor, para difundir de una manera entretenida y atractiva este tema.

Vivir conscientemente